La mañana llegó demasiado rápido y se sentía inusualmente silenciosa.
No tranquila.
Solo… silenciosa.
Ese tipo de silencio que te hace sentir que algo importante está a punto de suceder.
Me quedé junto a la gran ventana al lado de la cama de Xavier, observando la ciudad abajo. El Imperio Blackwood se estaba estabilizando lentamente de nuevo, pero la tensión aún permanecía bajo la superficie. Algunos miembros del consejo todavía estaban inseguros. Otros observaban en silencio, sin juzgar todavía