Victoria
Estocolmo, Suecia
Durante el resto de la tarde, finalmente George se quedó dormido después de un breve almuerzo y al tomar su medicamento. Algo estaba pasando y se lo estaba guardando para sí mismo para no preocuparme, pero no podía seguir permitiendo que cargara en sus hombros más de lo que podía. Elizabeth apareció con un rostro triste, eso me alertó.
— ¿Qué pasa, pequeña? —levanté mi mano para que la tomara, cuando lo hizo, la senté a mi lado, la rodeé con mi brazo para pegarla a mi