Elizabeth Western
Mi padre me enseñó que siempre hay que buscarle el lado bueno a las cosas y recordar que todo pasa por algo. Usar cualquier crisis para crecer, abrazarme fuerte y sobre todo no dejarme vencer. Pero las palabras que más me habían marcado fue que algunos caminos se rompen para que otros puedan aparecer. Y aquí estaba yo, al mando de Diamond Western Group con tan solo veintiún años de edad, la más joven accionista y diseñadora de la empresa, no, me corrijo, la segunda más joven d