— ¿Creías que jamás te iba a descubrir?, que nos ibas a ver la cara a todos, te infiltrarías en la mano negra, vengarías la muerte de tu padre y todo estaría bien, pues te equivocaste princecita — dijo antes de sacar el arma.
— ¿Alguien más lo cabe? — pregunto Eva.
— Claro que no, primero te mato y luego les digo.
— Muy bien — respondió ella apuntando y disparando justo en su frente, Luis cayó sobre el volante de su camioneta.
Eva no asimilaba lo que acababa de hacer, lo mato, mato a uno de los