Mundo ficciónIniciar sesiónEl asesino sintió que las tripas le pesaban como si hubiese comido plomo. El dolor de la herida desapareció y se sintió el hombre más poderoso del universo, casi como un Dios, quien tiene en sus manos los destinos de los mortales, tomando o despreciando la vida con igual indiferencia.
Le pasó la mano ensangrentada por el cabello rubio, manchándole con girones rojos desde la frente hasta la nuca, por donde lo tomó y arrastr&







