—De prisa, salgamos antes de que esto empeore. — Les ordena a aquellos hombres. Llegamos a una camioneta con vidrios polarizados, los dos tipos suben adelante, el otro sujeto me indica que suba y se sienta al lado mío en la parte de atrás.
—¿Se puede saber que está pasando? — Cuestiona uno de los hombres.
—Pasa que habrá problemas si nos quedamos— responde la voz a mi lado.
—No hablo de eso ¿Tu mismo le llevarás la chica al Diablo?
—Deja de hablar. Vamos a la cueva. — Se limita a decir en un to