Sin embargo, he logrado equilibrar mis emociones, y no iba a dañar mi luna de miel, aunque es solo una semana decidimos dedicarnos solo a nosotros y olvidarnos en este periodo de tiempo las preocupaciones de las actividades que nos esperan.
Daniel se ha encargado de regalarme la semana más hermosa de mi vida, con cada beso, cada caricia, cada entrega de ambos ha sido realmente maravilloso. A tal motivo que en estos momentos envidio poder llevar una vida normal, si hubiese sido al lado de este h