Mundo ficciónIniciar sesiónNo podía sacarse su rostro de la cabeza, no podía dejar de pensar en ella, en sus tristes ojos, en sus gestos temblorosos, en lo incomoda que lucía al lado de aquel hombre.
Pero nada tenía sentido para Chad, pues al acercarse a ellos y escuchar su corta conversación, no notó nada que llamara la atención, nada que explicara el profundo miedo que se podía percibir en las pupilas de Adalia, nada que explicara la tristeza tan grande q







