Mundo ficciónIniciar sesiónDecir que no había dormido bien, era decir demasiado, no había dormido, en absoluto, por tres días consecutivos. Unas bolsas oscuras se marcaban bajo sus ojos, un dolor de cabeza no lo había abandonado en por lo menos unas cuarenta y ocho horas, apenas había consumido liquido alguno y solo una pasta pasada de sal había probado su estómago. No debió de haberse puesto a rebuscar entre los escritos de Derek. No debió. No debió







