Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa observaba, observaba su piel luminosa y suave, sus ojos azules apagados, sus piernas delgadas, su pecho pequeño, la observaba sin ropa, como un lobo feroz, listo para cazar. Le dejó un beso entre los labios, ella apenas reaccionó, él la besó con más fuerza, mordiéndole el labio, ahí ella lo miró, adolorida, él sonrió, de alguna forma debía de llamar la atención de aquella alma exhausta. Ella hab&iacu







