219.

Adalia caminó hacia Hillary entre temblores, mordió sus labios, sintiendo como la culpa la sofocaba, se sentía asquerosa, quería deshacerse de su propia piel; se sintió ajena a sí misma, como si quien había aceptado a que Dominick la hiciera suya, no hubiese sido ella, sino otra persona que había poseía su cuerpo, pero sabía que esa excusa no era suficiente, sabía que ella, sin pensar en absolutamente nada, había aceptado que Dominick la tomara, y por aquella razón, su cabeza la fustigaba sin a
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