El viaje al Valle Espejo fue una prueba de resistencia. La tierra misma estaba enferma por la corrupción del primer Sigilo. El aire olía a azufre y metal oxidado.
Llegaron al Templo del Nexo bajo un cielo ennegrecido. No había torres. Solo un gigantesco monolito de obsidiana flotando sobre un lago de éter congelado.
La acción comenzó en las sombras.
Kael usó su habilidad para manipular el plano espectral, abriendo una fisura en el campo de fuerza que Valerius había levantado.
“Tres minutos, Ela