Jaaziel cerró sus ojos y se imaginó lamiendo sus pezones erectos por encima de ese top y gruñó por lo bajo esa mujer lo tiene loco de deseo, ella es perfecta en todos los aspectos y lo dejó con una necesidad absurda de probar su cuerpo como tanto desea. Su miembro latiente tira de su pantalón, trata de disimular su excitación, pues en ese momento no le conviene que ella se de cuenta.
—Muero de hambre. —dice Ikaika sacándolo de sus oscuros pensamientos.
—Ven cariño. —le señala la puerta donde p