60. Esto no puede estar pasando
El beso, ese maldito beso estaba haciendo papilla su mente, su cuerpo y su corazón, pues aunque intentó resistirse no pudo hacerlo, pero es que ¿Cómo iba a hacerlo? Cuando llevaba dos semanas extrañando la cercanía del castaño y ahora, ahí, mientras sus labios cubrían los suyos sentía que todo volvía a estar en su lugar.
Podía sentir como sus labios se movían con ansía y anhelo sobre su boca, tomando todo de ella, al tiempo que sus manos curiosas recorrían su torso firme y seguían su curso has