La excitante sesión en la sala de masajes con Sam terminó y ambos salieron. Qué talentosa se había vuelto ella desde que la conociera, había crecido, había madurado y también algo más, pero no encontraba la palabra adecuada para describirlo.
Y la encontraba más hermosa cada vez que la miraba. Tal vez esas velas que ella usaba tuvieran alguna esencia hipnótica porque así se sentía, en las nubes.
Su adorada madre se encargó de bajarlo a tierra de golpe.
—Vlad, querido, te buscaba precisamente p