En un bar, Sofi bebía en compañía de Tomy, su mejor amigo.
—Estoy orgulloso de ti, Sofi, eres la deconstrucción hecha persona, la muestra máxima de que hasta los ricos y privilegiados pueden encontrar la luz y redimirse. Te amo.
—No hables de eso, Tomy, porque estoy teniendo una pena de amor justo ahora.
—¿Con Sewell o algún misionero que conociste en tu viaje?
—Con Andy, siempre es Andy, siempre ha sido Andy. Creo que siempre lo supe, pero yo quería evidencias contundentes y no la simple intui