En su habitación, Ingen se miraba al espejo. Luego de probar muchas combinaciones, por fin había quedado a gusto con la ropa escogida, al menos lo suficiente para salir a la calle. Su estilo era una mezcla entre juvenil y sobrio difícil de lograr. Últimamente las dudas sobre su apariencia habían regresado.
—Mi cabello se ve raro —decía.
—El cabello es lo de menos, Ingen. Lo importante es la actitud. Una actitud ganadora trasciende más allá de las apariencias y te asegurará la victoria —dijo Vl