Lo inesperado

Katya despertó al día siguiente en una cama vacía. No había señales de Egan por ningún lado, pero la almohada a su lado seguía tibia y ella, que recuerde, se había quedado dormida en el suelo, llorando y esperando por Egan.

Al parecer había regresado a casa en algún momento y, también, se había despertado antes que ella.

Katya decidió levantarse y salir a comer algo. El día estaba nublado, dándole a la casa un aspecto gris. Egan no estaba en ningún lado, pero Argus estaba de pie en su posición
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