Ivan abrió sus ojos con sorpresa, sin dedicarle ni siquiera una mirada cómplice a Katya. Él sabía a la perfección que aquello no había sucedido e incluso, sin saber por completo los hechos, él estaba del lado de Katya fuese lo que fuera que sucediera.
– Estoy muy seguro que todos los doctores, incluyendo por sobre todos a la doctora Koslov, querían salvar a su hijo –dijo Ivan, sonando tan razonable, como voz de la conciencia–. Ya deben estar haciéndole la autopsia a su hijo, le aseguro que pron