Me siento mareada, mi cabeza late y siento pastosa la boca. Incluso tengo un poco de nauseas, lo que me indica que, claramente, alguien me drogó. ¿Cuándo pasó? O más bien, ¿cómo pasó? Intento frotarme el rostro para quitarme un poco del sopor que me mantiene en la nube, sin embargo, no puedo moverme, algo me sostiene de los brazos. Un sonido de repiqueteo metálico me da una idea de lo que me retiene y abro los ojos con pesadez, adaptándome rápido a la penumbra y encontrándome atada a grilletes