—Bien, te escucho. –mi hermana me insta a qué continúe hablando acerca de la loca teoría de hace un rato.
—¿Necesitabas traer todo eso? –cuestiono mirando una pluma extraña entre sus dedos y una libreta.
—Si, necesito anotar cada detalle que sea importante. Ya sabes, trabajo de campo.
—Lila esto es serio.
—Y excitante. ¿No? Cuéntame, ¿cómo fue que llegaste a la conclusión de que lo habías hecho con tu guardaespaldas en tu luna de miel? Y mejor aún, ¿Cómo decidiste que querías hacerlo?
—Solo