Nada más llegar a mi habitación, completamente conmocionada por la actitud de Max, oí sonar mi teléfono. Era mi padre:
- Aimê, necesito que regreses a Alpemburg inmediatamente.
- ¿Qué pasó, papá?
- Te han acusado de atropellar al Sr. Durand y se ha abierto una causa contra ti. Tenemos que trabajar en tu defensa o serás arrestado. Ya he llamado a nuestros abogados y les he dicho cuánto tardarás en llegar del País del Mar a Alpemburg. Necesito que estés aquí en diez horas a más tardar.
- Pero...