- ¿Sabe el príncipe del País del Mar lo de tu libro?
Miré a Donatello, arrugando la frente:
- No necesito responderle sobre eso. Es mi vida personal. De hecho, la invadiste cuando cogiste el libro que no te pertenecía y empezaste a leerlo.
- ¿No me contrataron para mostrar a la gente la verdadera princesa Aimê D'Auvergne Bretonne?
- Sí, para "mostrar" y no para "exponer".
- Creo que exponer era lo que hacía Su Alteza antes de contratarme. - Habló con una sonrisa sarcástica.
Suspiré:
- No quiero