Estaba organizando mi defensa con Odette, los abogados y mis padres en el despacho. A pesar de saber que habría una sentencia, por leve que fuera, todos estábamos preocupados por el resultado del juicio.
- Hemos oído hablar de la posibilidad de un año de cárcel -preguntó mi padre a uno de los abogados- ¿Sería una condena suave o una de las más duras?
- Ciertamente, si ha de haber encarcelamiento, será en casa, Majestad. Pero eso... Sería una sentencia suave. - Se quitó la duda, mirándome por el