PAPÁ
Tan pronto como Catriel y yo bajamos a desayunar, encontramos a Siena con el ama de llaves, que la llevaba de la mano. Corrió a mi encuentro y se subió a mi regazo, abrazándome afectuosamente.
- ¡Buenos dias mi princesa! Hoy vamos a desayunar todos juntos. ¿Qué piensas de esto?
Tomó el cuello de Catriel con su otro brazo, sonriendo mientras nos juntaba, juntando nuestros rostros.
Prácticamente todos llegamos juntos al comedor. La reina Nair ya tenía una cara más feliz.
La pequeña Siena tom