- ¿Cuándo saldremos de aquí? – pregunté nervioso – Necesito una ducha decente con mis productos de higiene... Tengo que comprar ropa nueva antes de recuperar mis cosas que quedaron en Alpemburg. Confieso que este lugar es genial... Al borde de la playa, dormimos y despertamos escuchando el sonido de las olas en la arena. Aún así... Es la casa de otra persona, que se desinstaló por nuestra culpa.
- Mañana iremos a un hotel.
- ¡Gracias, gato!
- ¿Aún sientes dolor aquí? – Me tocó el cuello.
- Sí…