Mundo de ficçãoIniciar sessãoLucca permaneció en silencio y caminamos un rato sin decir nada, por el suntuoso sendero, rodeados de espléndidos árboles altos llenos de hojas que se mecían con el viento fresco del mar.
- Si te dijera que nunca he bebido, ¿me creerías? - le pregunté, apretándole ligeramente el brazo, aprensiva.
- Sí, te creería. Porque sé que la prensa sólo muestra lo que ve y lo que quiere que supongamos que o







