Mundo de ficçãoIniciar sessãoDejé caer los brazos a lo largo de mi cuerpo con incredulidad, observándole caminar sin mirar atrás. No pude evitar echar un rápido vistazo a sus nalgas redondas y bien protegidas bajo el pantalón negro y sentí un poco de envidia de la americana que rozaba la zona más bonita del cuerpo de Catriel.
Me volví hacia Max y suspiré:
- ¡Es gay!
- Sí, lo es -confirmó.
- ¿Te habí







