Ella voltea el rostro, tiene las mejillas sonrojados, es un rosa palo que la hace ver bastante tierna y linda, me gusta como resaltan sus ojos. Ojalá pudiera verla fuera de estas luces incandescentes de colores demasiados molestos, la luz del día, necesito verla bajo los rayos de la luz del sol. Pero me quedo con mirarla y solo eso, es guapísima.
—Como sea todo está asquerosamente caro— al fin habla y el corazón se me descontrola en un galope fuerte y rápido, su voz es sutil y aterciopelada, es