La mirada de Sebastian es de total desaprobación y a la vez de confusión. Niega varias veces y suspira y yo quiero saber que diablos le pasa, ¿por qué no habla y solo desaprueba? Es un estúpido que solo me juzga porque le he dicho que no quiero sacarme de la cabeza a aquella mujer que me ha arrancado la cordura y se la ha llevado consigo. No está tan descabellada la idea de que a pesar de que el tiempo no se detiene y los días pasan yo no pueda dejar de pensar en ella. Vive permanentemente en m