Mundo ficciónIniciar sesiónAlessia se levantó rápidamente, angustiada. Era evidente en su rostro que algo la molestaba. Carlota la observó, asustada y sin entender qué sucedía realmente. De repente, su rostro se volvió blanco como una hoja de papel.
—¿Te sientes bien? —se acercó lentamente, analizando el rostro de Alessia—. ¿No te gustó el vestido?
Alessia miró a la mujer parada frente a ella sin haber escuchado







