Capítulo 46

Las horas fueron pasando y las contracciones se hicieron más frecuentes y dolorosas. Intenté aplicar los métodos de relajación que había aprendido en el curso, y los que Sara proponía, pero nada funcionaba. Y que Jacob sujetara mi mano y me susurrara palabras de ánimo, tampoco hacía una diferencia. El dolor era horrible. Necesitaba la epidural. Le dije a Jacob que buscara a Gabrielle para que me administraran el medicamento. Él fue por ella y no tardó mucho en regresar solo. Dijo que la docto

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