Mundo ficciónIniciar sesiónPuse mi móvil en el altavoz y lo dejé sobre la mesita. Me levanté, me quité las bragas y me acosté en el sofá, con el pulso acelerado y la garganta seca.
Un trago de vino me vendría bien en este momento.
—Ya estoy acostada —pronuncié con un hilo en mi voz, mi respiración haciéndose más pesada, mi corazón latiendo más fuerte…
—Alza tu vestido y sepa







