Alicia Montero.
Me equivoqué al revelarle la verdad a Harry. Después de confesarle todo, vi cómo su rostro se llenaba de furia y frustración. Sin darle tiempo a reaccionar, salió enfurecido de mi departamento, y yo, sintiendo una oleada de angustia, bajé tras él, dispuesta a solucionar lo que acababa de desencadenar.
Corrí hacia la calle, pero Harry ya se había alejado, subiéndose a su carro y arrancando con rapidez. Mi corazón latía con fuerza mientras observaba cómo se alejaba, consciente de