El sol se cuela con timidez a través de la ventana de cristal, lo que evidencia que apenas se está haciendo sentir. La luz tenue es suficiente para despertar a la joven de cabellera rojiza, quien parpadea varias veces antes de incorporarse.
Su lado de la cama se encuentra húmedo, al igual que su piel, mas ella ignora ese detalle y todas las otras pruebas de su celo porque su atención se enfoca en la presencia del hermoso hombre junto a ella. Él duerme tan tranquilo que su corazón se emociona de