Alexa al escuchar las palabras del abogado sintió como le hervía la sangre pero a pesar de esto lo único que pudo hacer fue sonreír de lado y lo miró con una calma que no poseía en ese instante.
— No lo golpee porque quise sino que fue para defenderme del acto tan cobarde que quería cometer conmigo, además lo que hice fue rociar con gas pimienta y no fue un balazo o una puñalada como quiere hacer creer; incluso, suponiendo que fuera tal cosa creo que se encontraba justificada ya que era en def