En el momento que me quedé con el personal pude ver sus ojos de desprecio, ellos se relajaron e incluso en cierto punto se pusieron a conversar mientras hacían falta demasiadas cosas. Tenía que llenarme de mucha paciencia, comprendía que no estaban de acuerdo con mi recién nombramiento de sous-chef pero habían muchas injusticias en la vida y todos de una o de otra forma terminamos sufriendo una e incluso más de una, el mejor ejemplo soy yo que mi primer amor ni siquiera es capaz de reconocerme