Quería creer en las palabras de Jesse pero no podía hacerlo, me aparté de él y me levanté de la cama; mis brazos se cruzaron y entró una brisa fresca que sacudió mi cabello.
— No te creo, generalmente a las personas vienes a decirles que soy tu mujer o tu esposa pero a ella le dijiste de que era la chef del restaurante de tu papá y nada más — lloré de rabia — incluso no hablaste de mi embarazo, la criatura que cargó también es tu hija por si lo olvidaste; además si realmente te hubiera afectad