Me reí al ver a Jesse tomar el vibrador como si fuera la peor cosa que hubiera en el mundo, no podía creer que estuviera sorprendido de algo que toda mujer debe de tener.
— Por comenzar no lo voy a tirar, eso me lo auto regalé con el primer pago que me quedó libre de la cafetería — puse mis manos en mi cintura — además te informo que por el hecho de tener un vibrador no pasó a ser una mujer indecente, solamente atiendo las necesidades de mi cuerpo y eso es todo.
— ¿Señor G? — él leyó la inscrip