60. Aún cuando mi corazón deje de latir
Dorian
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Me encontraba en mi oficina, me quede algunas horas después del trabajo, había sido un poco difícil conseguir los documentos necesarios de Anais pero finalmente lo había logrado, me aseguraba de que todo estuvieran en regla y que no faltara ningún documento.
Pedí a Mario que llevara a Anais hasta casa, no pude acompañarla y eso me hacía sentir mal, pero tenía que tener todo listo para la boda sorpresa, la emoción me embarga en estos momentos, me siento nervioso, espero que ella n