Capítulo 72: En sus manos.
Dentro de la danza macabra, una virgen bailaba suavemente. Aquel sentimiento dentro de su alma, era de solo poseerla. Tan bella y pura como una estrella, tan frágil y encantadora como una flor, aquellos cabellos rubios se mecían en el viento, y entonces, aun sabiendo que aquello era un pecado, la deseo.
¿Puede un inmortal amar a una doncella?
La respuesta, era no. Pues seres humanos y bestias eran diferentes, sus mundos, siempre serian diferentes. Sin embargo, cuando sus ojos se abrieron para