Capítulo 73: Palabras verdaderas.
Las grandes llamaradas consumían voraces las pequeñas casas y comercios de aquel pueblito. El sonido de las sirenas de los bomberos y la policía, poco a poco se iba apagando al igual que los gritos de la multitud. No había manera de que humanos normales pudieran hacer frente a lo que había llegado desde los helados bosques y el desespero que invadía el corazón de Eufemia, alteraba sus sentidos.
— ¿Que vamos a hacer? Son demasiados lobos para hacerles frente, y el vampiro ha salido un momento,