Capítulo 26: Mucho más cruel.
El sol se vislumbraba en lo alto, haciendo que la nieve que había caído la noche anterior, brillara como montones de plata que se derretía poco a poco. Hacia frio, y casi cada chimenea en la vieja mansión entre las montañas, había sido encendida para mantener el sitio caliente y adecuado para una embarazada en recuperación.
Soromir miraba a los sirvientes corriendo de un lado a otro para dejar aquel lugar impecable, pues por orden de su señor, debía quedar reluciente para recibir a una visita r