Capítulo 25: El cruel cazador.
—Creo que la hora del nacimiento está llegando, por favor, Elijah, tienes que cuidar de mi hijo —
Elijah bebía en aquel bar de mala muerte que se había encontrado en el camino; se había negado a escuchar la perorata de Noah García, quien alegremente simpatizaba con lobos y vampiros a pesar de que había hecho el sagrado juramento de destruirlos.
Sus recuerdos iban aflorando como vasos de ardiente tequila iba bebiendo. Los cazadores habían decidido unánimemente no intervenir contra el clan Fenrir