Amelia necesito un segundo para prepararse para enfrentar a Dimitri antes de entrar en el restaurante. Con la frente en alto y una seguridad que no sentía se acercó al hombre detrás del recibidor.
—Buenas noches —saludó el hombre con una sonrisa—. ¿Tiene una reservación?
—Buenas noches. Soy Amelia Wilson. Estoy aquí para ver al señor Smirnov.
El brillo de reconocimiento fue inmediato.
—Por supuesto. —El hombre hizo un gesto y una mujer se acercó—. Lleva a la señorita con el Señor Smirnov.
La