El resto de la mañana, Derek asistió a varias reuniones en las cuales fue acompañado la primera vez por doña Conchita y su aprendiz, pero a las siguientes solo asistió Clarice y él miraba de reojo como ella estaba atenta a todo lo que se discutía y tomaba muchas notas.
Llegó la hora del almuerzo y una hermosa chica salió del ascensor, se detuvo en el pasillo y comenzó a empolvarse la nariz, Clarice tuvo intenciones de hablarle, pero fue detenida por doña Conchita.
–No te preocupes,