Capítulo XLVII. Progreso y castigo parte 3.
Sofía (alias Isabel).
Pronto, como siempre que estoy con este hombre, la ropa sobró, y cayó la primera, sólo me dio una orden, una que si lo llego a saber no la hubiera obedecido, pero yo ya estaba entregada, no pensaba.
- “Tienes que agarrarte al brazo del sillón con las dos manos, por ninguna razón debe solarlo, si lo haces, aunque sea sólo un segundo, no importa lo que te esté haciendo, aunque este dentro de ti, se acaba todo, ¿lo entiendes? ¿Hazme sabe que lo entiendes, Sofía, o no contin