Capítulo LVII. Una decisión a la desesperada
Narrador:
- “Señor ya está todo listo, el almacenamiento de los misiles se ha realizado con éxito. A partir de la semana que viene comenzará el reparto hacia los diferentes hilos así que estamos a pocos días de conseguir nuestro objetivo, nuestra gran venganza se acerca.”- le dijo uno de sus colaboradores a Andrew Corneld.
- “¿Se sabe algo de Macferson?”- preguntó de nuevo el CEO de Corneld.
Hacía más de veinticuatro horas que no sabía nada de su asistente, y eso era algo más que preocupante