Capítulo LV. La precipitación es mala consejera.
Narrador.
- “¿Quién ha sido? ¿Quién ha dado la orden?”- la voz de Andrew Corneld, no dejaba dudas, quería una respuesta en ese momento, y quería la verdad.
- “Ha sido su padre, Sayyid, nada podía distraernos de nuestro objetivo y …”- el puñetazo que recibió Cotton Macferson, por parte de su jefe, cortaron sus palabras.
Todo lo que había pasado en la sala de esgrima, lo único que había hecho era aumentar la decisión de Andrew, de hacerle pagar Wilson su osadía, nadie se enfrentaba al Sayyid,