Jennifer
Pasan dos semanas más en las que Kyle y yo volvemos a nuestra rutina diaria. Soportarnos e intentar no matarnos en el proceso.
No niego que me afectó haber ido a su casa, haber conocido a su familia, un lado de él que desconocía y que irremediablemente terminó de encantarme.
Tuve que mantenerme firme de alguna forma para no caer en la tentación de sus labios, de esos bellos ojos negros, de su mirada suplicante, como sí… como si él sintiera algo más por mí que pura atracción física.
Es